El Papa Francisco exhortó a los cristianos a vivir la Cuaresma como un tiempo de preparación para la Pascua, destacando la centralidad de Cristo en la vida de fe y 3 prácticas que pueden ayudar a la conversión.
“Jesucristo, muerto y resucitado, es el centro de nuestra fe y el garante de nuestra esperanza en la gran promesa del Padre: la vida eterna”, recordó el Santo Padre, subrayando la importancia de este período para renovar nuestra relación con Dios.
En su mensaje hizo tres llamados para practicar la conversión.
1.- Ponerse en camino: Como el pueblo de Israel en el Éxodo: Francisco pidió a cada creyente examinar su vida y preguntarse: “¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza?”.
2.- Caminar juntos: “Los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios”, afirmó el Papa, insistiendo en la necesidad de una Iglesia sinodal donde nadie quede excluido. En este sentido, invitó a revisar si en las comunidades se acoge a los demás o se actúa con indiferencia y exclusión.
3.- La importancia de la esperanza: “es ‘el ancla del alma’, segura y firme”. Invitó a los fieles a confiar en la misericordia de Dios y a preguntarse si realmente creen en su perdón y viven la fe con compromiso por la justicia y la fraternidad.
Emprendamos esta peregrinación interior, dejémonos interpelar por la realidad y vivamos esa conversión en comunidad. ¡Te esperamos para vivir nuestra fe!
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