Desde hace 9 años que Javier De La Cerda abnegadamente acompaña a Nuestro Señor en la capilla de adoración perpetua de nuestra parroquia. "Mi fidelidad se ha visto motivada porque ha sido un compromiso con Jesús el ir a verlo en mi turno", nos indica.
"Es tener un espacio privilegiado de encuentro con Jesús, donde intento escucharlo y sencillamente estar frente a Él", es como Javier resume esta hermosa labor que desempeña como adorador eucarístico.
Un compromiso que trae consigo diversas gracias del Cielo, tal como este mismo adorador lo ha evidenciado, durante casi diez años. "Mi oración y relación con Él se han fortalecido en este momento que dedico a Él".
Espacio que recordemos, está abierto para toda la comunidad, toda la semana, las 24 horas del día. Durante diciembre y todo el verano, sigamos acudiendo ante el Santísimo Sacramento, y acompañémosle.
Jesús estará esperándote cada día, no lo dejemos solo.