Deseamos agradecer a toda nuestra comunidad parroquial, por hacer de esta Semana Santa algo tan especial, porque la participación de cada uno de nuestros feligreses, fue lo que hizo que las celebraciones de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, fortalecieran nuestra vida de parroquia y la fe de la Iglesia.
Carmen Elena Villa, feligrés, nos comenta su experiencia:
"Fue hermoso volver a la presencialidad durante la Semana Santa, para rezar con la comunidad de Nuestra Señora del Rosario. Volver a encontrarnos para acompañar a Jesús durante su Pasión, Muerte y Resurrección. Las instancias que realizó la parroquia como el retiro, me permitieron recogerme y percibir el espíritu de oración que había en el ambiente, donde todos estábamos felices de estar juntos de nuevo después de dos años de pandemia".
Por su parte Raimundo Guzmán, generosamente nos hizo llegar una profunda reflexión, que compartimos con ustedes a continuación:
NO TENGAN MIEDO, YO HE VENCIDO AL MUNDO
Quiero dar gracias a Dios por esta Semana Santa en nuestra querida Parroquia. Gracias a Nuestra Madre, Nuestra Señora del Rosario, la Pietà. Gracias por tu valiente “sí”, por el que Jesús vino al mundo. Gracias por acompañar a tu Hijo en el sufrimiento y la humillación, hasta recibirlo masacrado por nuestros pecados en tu regazo.
El Señor conoce las necesidades y anhelos más profundos del alma humana. En contraste con los últimos dos años, la Verdad resplandeció con más fuerza que nunca en nuestra Parroquia durante esta Semana Santa. “No tengan miedo”, nos dice Jesús. Hay cosas peores que la enfermedad y que la muerte. Una de ellas es no aceptarlas y renunciar a vivir nuestra vida, nuestra libertad y nuestra fe. Dios sí es esencial, sin importar lo que diga el mundo. Él ha vencido al mundo.
Demos gracias y alegrémonos, porque se nos ha regalado poder redescubrir el Principio Central de Nuestra Fe. Levantando juntos la Cruz del Dolor y la Salvación. Al poner nuestra mano en el hombro de un hermano y, en una mirada, reconocernos como un solo Espíritu. Gritando juntos: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Cristo Resucitado!
Gracias, Señor, por un Domingo de Ramos, un Jueves Santo, un Retiro, una Liturgia de la Cruz, un Vía Crucis, una Vigilia Pascual y un Domingo de Resurrección en los que Tu Presencia fue más real que tantas cosas que nos suelen parecer tan reales. Tu Presencia ES Lo Único Real. Y, ciertamente, Lo Único Verdaderamente Esencial.
Gracias de nuevo a todos, los invitamos a revivir algunos de estos momentos en nuestras galerias de fotos en la parte de abajo.
¡Gracias Señor, por permitirnos ser una comunidad viva en ti!